“Miro últimamente al mundo que nos rodea y es una cloaca. Gentuza sucia que vive una vida sucia. Traficantes, violadores, pedófilos. Nos acostumbramos tanto a eso que lo aceptamos como parte de nuestra vida siempre y cuando no nos afecte. Solo en un mundo tan corrupto podemos pensar que gente así merece vivir. Gente que construye una vida sobre el sufrimiento de otros. Conocen las consecuencias pero no les importa”. The Confession (2011). Kiefer Sutherland. Impactante y realista. Una película que podría ser una obra de teatro por la locación; una iglesia y un confesionario. Un duelo actoral de los ingleses Sutherland-John Hurt, pleno de realismo por enmendar el trágico pasado y hacer frente al drámático presente.
China no espera a nadie: mientras otros discuten el diesel, allí lo están
expulsando de la carretera
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En diciembre de 2025, los camiones eléctricos superaron a los diesel en
ventas en China. Durante años, una de las grandes coartadas de la inacción
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