El mundo en movimiento...


Mensaje oficial: “sos honrado, jodete”

A mafiosos gobernantes, políticos y empresarios corruptos y que defraudan, condonan sus deudas. Cometen asociación ilícita, tráfico de influencias, estafa, entre muchos otros delitos. Y a mí, como a miles de otros modestos trabajadores, el SRI me multa con 0,01 centavo por atrasarme 24 hs. en la liquidación. Me hacen ir personalmente a Servipagos, Banco del Pacifico o Banco Bolivariano para cancelar ese anacrónico valor, más 0,57 de comisión por el servicio, que, para ser claros, se compone de 0,51, más el IVA 0,06.
Si somos gente decente, ¿por qué no lo cobran con el mes siguiente de liquidación? Porque si no hacemos la liquidación, ¡son implacables! Y nos van a seguir multando.
No creo que el SRI se descapitalice por 0,01 centavo, ya que han perdonado deudas de miles de millones a poderosos empresarios en infracción y siguen recaudando.
El mensaje oficial es negativo o confuso. Si haces las cosas bien, te joden. Si jodes, no te molestan y perdonan.

Y además en los recibos hay que leer mensajes tan optimistas como éste:
El Servicio de Rentas Internas, comprometido con brindar el mejor servicio a los contribuyentes y ciudadanía en general, ahora cuenta con un sistema de gestión de calidad certificado bajo la norma ISO 9001:2015.

¿Ecuador ingobernable o de ficción?

Peleas en CNE, la Corte Nacional de Justicia con el Consejo de la Judicatura. Todos contra el CPCCS, que enfrenta tres juicios políticos en la Asamblea Nacional.
Los presos se matan entre ellos en las cárceles de máxima seguridad.
El exministro Vinicio Alvarado, como otros fugados, declara ante la justicia por Skype, cuando y desde donde quiere. Y otro corrupto como Ramiro González, no puede ser extraditado de Perú. Claro, con tantos millones robados, algún juez del vecino país debe haber sido comprado.
Siguen los préstamos extranjeros para pagar la deuda externa. Y aunque no lo crean, oficialmente reconocen que hay más de 2.000 pistas clandestinas en el país, la mayoría para el narcotráfico.
De Correa, ¡ni hablar! Tiene tantos procesos como su colega “revolucionaria” Cristina Fernández, expresidenta argentina. Pero, ahora ni dirección en Bélgica tiene la justicia ecuatoriana, para notificarle si quiere declarar por internet. El último proceso, investigan su Instituto de Pensamiento Político por delito tributario, lo que aparece en el caso “Arroz verde”

Esto, que parece un resumen anual, son algunos temas de un noticiero de televisión.
No parece un país. Sino un taller de escritores de ficción.


Maduro y la profecía del escritor fantástico Ray Bradbury

La esquizofrenia y alucinaciones del presidente “ilegítimo” de Venezuela, Nicolás Maduro, parecen agravarse cada día. Ahora confesó, con la espontaneidad ridícula que le caracteriza, que fue al futuro y volvió.
En un discurso que, por primera vez, habló de su gobierno cívico-militar, dijo: “Tengan la seguridad. Se los digo con certeza. Ya yo fui al futuro y volví y vi que todo sale bien y que la unión cívico-militar le garantiza la paz y la felicidad a nuestro pueblo”.

Como habitual proveedor incansable de disparates, las redes se han hecho una fiesta con memes y comentarios, en especial, aludiendo a la famosa película Volver al futuro. Pero, de lo que he leído y escuchado, lo que más me gustó fue la opinión del analista internacional, el argentino Claudio Fantini, entrevistado esta mañana por Marcelo Longobardi en su programa de radio Mitre de Argentina. Con su reconocida erudición, Fantini, recordó el cuento del escritor de literatura de anticipación, Ray Bradbury (1920-2012), El convector Toynbee, relato de ciencia ficción, publicado en Playboy en 1984.
En la imaginación del autor estadounidense, el protagonista viaja al futuro y vuelve en una máquina del tiempo, cosa que en el caso de Maduro, aún no sabemos en qué se desplazó.

El viaje en el tiempo del mandatario se suma, entre muchos otros dislates, a su encuentro en 2013, con el fallecido presidente Hugo Chávez quien se le apareció como “pajarito” y lo bendijo para ser su sucesor en el poder.
“De repente entró un pajarito, chiquitico, y me dio tres vueltas acá arriba. Se paró en una viga de madera y empezó a silbar, un silbido bonito. Me lo quedé viendo y también le silbé, pues. 'Si tú silbas, yo silbo', y silbé. El pajarito me vio raro, ¿no? Silbó un ratico, me dio una vuelta y se fue y yo sentí el espíritu de él”, dijo, durante aquella campaña electoral.

En mi opinión, lo que este político incapaz necesita, es más terapia que imaginación. Y por como está el país, ¡que sea urgente!

CON 'LOS CINCO SENTIDOS DEL PERIODISTA', según Ryszard Kapuściński (1932-2007).

Un mapa que preocupa

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