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El presidente Correa y la culpa de los otros

¿Correa se agranda o achica? Foto presidencia.
Desde la propuesta para no explotar el Yasuní, hasta las actuales crecientes protestas ciudadanas, para su excelencia el señor presidente de la República, la culpa siempre es de los otros. O no entienden las ventajas de sus propuestas o son “conspiradores, desestabilizadores, golpistas,  representantes de la derecha hegemónica,” y toda esa clase de categorías políticas, a las que ha ayudado a vaciar de significado. Claro, tales acusaciones, no dejan el mínimo margen para la autocrítica.
¡Cómo le cuesta leer la realidad! ¿O que se la cuenten?
En su último enlace ciudadano, el 429 desde Santa Elena, ¡sí 429 enlaces!, que ya no parecen ni enlace ni ciudadano, el mandatario pidió a sus seguidores “estar listos” para defender a la revolución ciudadana en las calles, frente a una “conspiración” de la oposición para desacreditarlo.
“Somos la inmensa mayoría pacífica, pero vamos a defender nuestra revolución y al momento en que quieran tocar al presidente o al gobierno nacional. ¡Todos a la calle!”, dijo.
Si le hacen una marcha, él hace una contramarcha, cuyos resultados vaticina será una ‘paliza’ de 8 a 1, 3 a 0 o 6 a 2. En sus ocho años de gobierno, ve la política como un partido de fútbol. Pensando cuánta hinchada hay en la tribuna y los goles que puede hacer.
Según Correa la oposición, en la que están varios ‘traidores’ a su gobierno y revolución, intentará una “movilización permanente” para desestabilizarlo, pese al retiro de la Asamblea Nacional de los proyectos de ley que han causado molestia, para generar un clima pacífico ante la visita del Papa Francisco. ¿Quién le hizo retirar los proyectos? ¿Fue la gente movilizada o la iglesia preocupada?
Su anuncio: “Ya no jueguen con la paciencia del pueblo unos cuantos oligarcas que quieren volver al pasado, porque si no encontrarán a ese pueblo más unido que nunca”, podría perfectamente funcionar como bumerán para él: “Ya no jueguen con la paciencia del pueblo…”
Porque además, ‘el que juega con fuego, se puede quemar’.

El que siembra vientos cosecha tempestades


CON 'LOS CINCO SENTIDOS DEL PERIODISTA', según Ryszard Kapuściński (1932-2007).

Un mapa que preocupa

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