Primera mirada. |
En 2006 tras un interminable viaje en bus desde Bogotá, llegué a Aracataca,
donde cubrí un ignoto plebiscito para cambiar ese nombre por Macondo, en homenaje a
su hijo mundialmente famoso, Gabriel García Márquez, quien hoy cumple 85 años.
Macondo se queda en la literatura»…
Fueron días imborrables, con personajes literarios, pero de la vida real, que enriquecieron mi admiración por el escritor colombiano.
Pie de foto, por Gabo
Macondo se queda en la literatura»…
Fueron días imborrables, con personajes literarios, pero de la vida real, que enriquecieron mi admiración por el escritor colombiano.
Pie de foto, por Gabo
Casa natal, hoy remodelada. |
Por fortuna, Macondo no es un lugar sino un estado de ánimo que le permite a
uno ver lo que quiere ver, y verlo como quiere.
La casa se quedó sin alma desde que no volvió nadie en el tren. La casa no se vende –dijo- (su madre). Hagamos de cuenta de que aquí nacimos y aquí moriremos todos.
La casa se quedó sin alma desde que no volvió nadie en el tren. La casa no se vende –dijo- (su madre). Hagamos de cuenta de que aquí nacimos y aquí moriremos todos.